Cuando escribo en mi diario lo hago dirigiéndome a personas: "no van a creer lo que me pasó", "ahora no tengo tiempo pero después les cuento". Siempre fue así, desde que tenía cinco años y escribí que fue el peor día de mi vida porque perdí mi buzo del colegio y mamá se enojo mucho. Siempre sentí que se lo contaba a alguien, pero no a una sola persona, a un grupo de gente. Y hoy pensé: ¿por qué no hacer de ese grupo de gente algo mas que una idea imaginaria? Entonces acá estamos.
Ayer pude concluir tres cosas.
La primera es que si sigo Sociología y me convierto en profesora no me molesta.
La segunda es que si sigo Abogacía y termino haciendo divorcios no me molesta.
Y la tercera es que mis dudas tienen que ver con que siento que no voy a poder "llegar lejos" en ninguna de las carreras que no se si seguir o no.
Me di cuenta de que aunque me la paso diciendo que "sé que siga lo que siga me va ir bien porque soy una persona predispuesta, luchadora y ambiciosa", la realidad es que me siento completamente insegura de mi misma. Si sigo Abogacía voy a terminar haciendo divorcios, si sigo Sociología me voy a morir de hambre, si sigo Diseño de Imagen y Sonido nunca fui demasiado buena en eso. BASTA MUJER. Me irrito de mi misma a veces. ¿Por qué no puedo pensar que si sigo Abogacía voy a llegar a presidenta y que si sigo Sociología voy a escribir libros buenísimos y viajar por todo el mundo y que si sigo Diseño de Imagen y Sonido la Argentina va a ganar mínimo tres Oscars más?
Mucha gente me ha dicho que tengo que ser psicóloga. Sé que doy buenos consejos... lástima que yo nunca los sigo. Pero hay gente que si le da bola a mis consejos y les son útiles, y creo que esa es también un poco la razón de este blog: que alguien pueda sentirse identificado, aliviado, iluminado (¿por qué no?), con lo que estoy escribiendo. Y capaz hasta poder pensar "¡che esta flaca tiene razón, ya sé que voy a seguir!". Sinceramente lo que mas me gustaría, mas allá de yo poder darme cuenta qué carrera quiero seguir, es poder ayudar a alguien a que se decida. Si eso pasa les juro que me chuparía un huevo mi carrera y me sentiría super realizada de poder haberle hecho un bien a alguien.
"Tenés que seguir lo que te guste", "tenes que seguir lo que quieras hacer el día de mañana, ¿en donde te ves?", "de última dejas esa carrera y te anotas a otra, no es la muerte de nadie".
Me gusta escribir, me encanta hablar, me gusta que me escuchen, me gusta liderar, me gusta cantar, me gusta leer, me gusta cómo cocina mi mama, me gusta dar consejos útiles, me gusta que me digan que algo que hice estuvo bueno, me gusta empezar cosas nuevas, me gusta cuando aprendo algo nuevo y lo puedo aplicar a mi vida cotidiana, me gusta sentirme interesante, me gusta ir al teatro y hacer teatro, me gusta estar con mis amigos, me gusta estar al aire libre, me gusta la torta de ricota que hace mi abuela que no la hace hace mil años, me gusta hablar con mi hermano Eze, me gusta la historia, me gusta aprender, me gusta encontrar gente que me entienda, me gusta reirme, me gusta ponerme metas y alcanzarlas.
Mañana quiero estar en la playa. Levantarme a las siete de la mañana y salir a caminar por la playa. Que mis pies descalzos sientan el frío de la arena mojada y del mar. Y cerrar los ojos y respirar profundo y sentirme tan chiquita comparada con ese monstruo de agua salada.
No es la muerte de nadie darte cuenta de que lo que seguiste no te gusta, obviamente. Pero tampoco es fácil, menos cuando vivís en una sociedad donde "el tiempo es oro" o "dinero". Aunque capaz la clave esta en darte cuenta de que precisamente es la sociedad la que te impulsa a seguir una carrera y a apurarte y a pensar que la inteligencia y la capacidad de cada uno se mide en la cantidad de años que tardamos en terminar una carrera. "Oh, ¿viste el chico ese superdotado que tiene doce años y ya empezó dos carreras universitarias". No me acuerdo con quién comentaba que ese chico va empezar la universidad sin conocer lo que es salir de noche con amigos, ponerse en pedo, tener su primer gran amor, subir resumenes al grupo de facebook de la división que le salven la vida a muchos, sentirse realmente identificado con las palabras de un profesor. No se, hay cosas que capaz te pasan en la primaria pero no les das la misma bola que en la secundaria. Toda esa etapa desde que entras a primer año hasta que egresas no es super revolucionaria solo por una cuestión hormonal, también lo es por las cosas que te rodean y porque empezás a ver desde otro punto de vista gracias a ellas. Gracias a ese chico o chica que te gusta pero no como en la primaria, esta vez es distinto, sentís otras cosas; gracias a es profesor que te abre la cabeza; gracias a esos amigos fiesteros que te alegran las noches y los días después de esas noches... gracias a tantas cosas que solo pasan si vas a la secundaria. Me pongo nostálgica... Volviendo a la idea original, capaz tengamos que dejar de rompernos el cerebro y querer ser perfectos, hay que darnos la oportunidad de equivocarnos.
No se qué carrera tiene todas las cosas que me gustan y no sé qué es lo que tengo que estudiar para vivir en la playa. Y eso es porque me parece que le estuve dando tanta importancia a esto de qué seguir que empecé a pensar que cada uno de nosotros nos definimos por un título, cuando hay miles de otras cosas que nos definen.
Wow.
Por esto me encanta escribir, ¡hasta que no lo hacés no te das cuenta de las cosas que una vez que las descubris parecen super obvias! Escribo para mí, para sacar a la luz esas ideas que andan rondando por mi cabeza; y para ustedes, para que como a mi me ayudaron Eduardo Galeano y Victor Frankl, yo pueda ayudarles a ustedes a encontrarse un poco mas con sus ideas. (Aunque seguramente esos dos autores que nombré les sean más últiles que yo, a si que se los recomiendo)
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